Cruzcampo in the world

jueves, 18 de diciembre de 2008

4 meses, 25 días y no se cuantas horas más.

Ese ha sido el tiempo que he pasado sin beber una Cruzcampo, casi una eternidad, pero el contador se paró la semana pasada. Mis ruegos han sido atendidos y las plegarias escuchadas, casi se me cae una lágrima cuando agarré ese inconfundible botellín color "mulata", en el que un sonriente Gambrinus parecía decirme:

-"Que pasa Alvaro, cuanto tiempo sin saber de ti, me alegro de verte"
- "Y yo a ti amigo, y yo a ti".


Un conocido nos comentó que en Brisbane había un restaurante español llamado Spanish Bar (nombre muy original si señor) y que, según creía recordar, tenían Cruzcampo. Al día siguiente ya estábamos recorriendo el barrio buscando ese bar y efectivamente allí estaba, y efectivamente allí en el mostrador estaban esos míticos botellines. Tras frotarme los ojos cual explorador perdido en el desierto comprobé que eran reales, y así lo eran, CRUZCAMPO EN AUSTRALIA, por un momento casi desee ser creyente para darle gracias a algún dios.

Como véis Lucas estaba vestido para la ocasión

Para todos aquellos lectores de este blog que no son de Spain (creo que os puedo contar con una mano), deciros que Cruzcampo es una cerveza que se hace en Sevilla, la ciudad de donde somos y que para nosotros es más que una cerveza, Cruzcampo es una forma de vida.

1 comentarios:

Er Charlie de la Cruz dijo...

Parece una coña, pero es que la Cruzcampo es un símbolo de lo que somos!!!

Viva esa santa cerveza! Dueña de mi región abdominal!

Cruzcampo en proyecto para ser propuesta Patrimonio Nacional de la Humanidad por la UNESCO. (Link aquí)